Mantenimiento y comprobación de baterías

En muchas ocasiones se emplean sistemas de baterías como fuerza de reserva en caso de interrupción del suministro de energía eléctrica. Puede tratarse de equipos importantes tales como relés de protección, interruptores y equipos de supervisión, que necesitan fuerza de reserva para poder funcionar en caso de problemas en la red. Las centrales eléctricas tienen varios sistemas diferentes de baterías. Uno de los más importantes es el que alimenta la bomba de engrase para los cojinetes del generador. Las centrales telefónicas necesitan fuerza de reserva. Los sistemas de ordenadores dependen en sumo grado de la fuerza de reserva. Una interrupción del suministro de energía puede causar la pérdida de grandes cantidades de datos con enormes costos como consecuencia.

Mantenimiento de baterías

Un sistema de baterías necesita inspección y comprobación periódica. Pueden surgir fallos mucho antes de alcanzar la vida de servicio esperada. La experiencia muestra que esto se aplica a todo tipo de sistemas de baterías. Hay varias normas aplicables al mantenimiento de los sistemas de baterías, por ejemplo, IEEE® 450 e IEEE® 1188.

Son varias las razones por las que se debe hacer la revisión general del sistema de baterías (ver también IEEE® 450):

• El ajuste del cargador de baterías.
• La carga incorrecta reduce la duración de la batería.
• Las tensiones de las celdas pueden ser tan diferentes entre sí que se necesita una carga de nivelación.
• Puede haber corrosión en bornas, conexiones internas, etc.
• Fugas.
• Temperatura ambiental y/o ventilación inadecuada.

Normalmente, se efectúa la revisión mensual, trimestral o anualmente. En la revisión general, la batería debe estar conectada normalmente, es decir, que el cargador alimenta y mantiene la carga en la batería. En la revisión general, se mide toda una serie de parámetros:
a) temperatura ambiental,
b) tensión total de polos,
c) intensidad y tensión de salida del cargador,
d) tensión de las celdas,
e) densidad del electrólito,
f) temperatura del electrólito,
g) consumo de agua y
h) resistencia en las conexiones.

Capacidad de la batería

Un sistema de baterías debe suministrar intensidad durante un cierto tiempo sin que la tensión de los polos descienda al valor mínimo. El producto de una intensidad por el tiempo (Ah) se denomina la capacidad. El fabricante indica el valor de la capacidad nominal de la batería. Las baterías nuevas tienen que estar en operación durante un cierto tiempo para dar su capacidad máxima. A medida que envejecen las baterías, desciende la capacidad. Entonces la batería no puede suministrar la intensidad especificada durante tan largo tiempo como previamente.

En condiciones favorables, la vida de servicio de una batería puede llegar hasta los 20 años, pero hay muchas que duran bastante menos. Midiendo la capacidad actual, se puede determinar si es hora de cambiar el sistema de baterías o si se puede seguir usando durante más tiempo. Se puede ahorrar mucho dinero averiguando el momento correcto de reemplazo para cada batería. El envejecimiento de una batería aumenta progresivamente con el tiempo. Por ello, es importante medir regularmente la capacidad.

Ensayos de capacidad

El método más seguro y mejor establecido para determinar la capacidad de un sistema de baterías es efectuando el ensayo de descarga. El sistema de baterías deberá estar bien cargado antes del ensayo, lo cual se efectúa descargando la batería con una intensidad constante indicada por el fabricante. Esto continúa hasta que la tensión de la batería haya alcanzado un nivel equivalente al de una batería descargada. El tiempo necesario para alcanzar esta tensión mínima multiplicado por la intensidad nos da la capacidad actual (Ah). A intervalos regulares, se mide la tensión de las celdas. La medida de la tensión de las celdas al final del ensayo tiene especial importancia para revelar las celdas débiles.